En las últimas semanas las Cataratas del Iguazú recuperaron afortunadamente su caudal de agua normal y continúan su camino de consolidarse como el principal atractivo y destino turístico de la zona.
Se estima que la cifra de los visitantes superará para fines del presente año el millón de personas. El gran incremento de los turistas se ha visto favorecido por varios factores: se ha aumentado el número de vuelos diarios y se ha remodelado toda la infraestructura (nuevas pasarelas, tren ecológico de la selva, nuevos edificios de prestación de servicios y áreas de esparcimiento y recreación).
Además, los visitantes se sienten atraídos por el Parque Nacional; por las aventuras que allí se pueden vivir (el arbolismo, el rafting, el rapel) y por el casino del Grand Hotel Iguazú. Este primer casino privado de la provincia argentina de Misiones se ha convertido en uno de los más importantes de Latinoamérica y recibe contingentes de jugadores que llegan en vuelos charters especialmente fletados desde Brasil.
El casino ocupa una superficie de 1.200 metros cuadrados y cuenta con 27 mesas de juego (ruleta, black jack, punto y banca, poker, dados), 185 máquinas con premios progresivos (video rodillos, ruleta electrónica, rodillos mecánicos y carrera de caballos) y un área VIP para los grandes jugadores.